En el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemoró el 16 de octubre, destacamos el trabajo que realizan los Bancos de Alimentos para mejorar el acceso a una alimentación nutritiva y de calidad. En Argentina, nuestra red federal distribuye cada año más de 21 millones de kilos de alimentos, que equivalen a 63 millones de platos de comida y llegan a cerca de un millón de personas en situación de vulnerabilidad alimentaria.
Cada 16 de octubre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que nos invita a reflexionar sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: garantizar que todas las personas puedan acceder a una alimentación suficiente, saludable y nutritiva.
En Argentina y en el mundo, los Bancos de Alimentos cumplen un rol fundamental para avanzar hacia ese objetivo. A través del recupero de alimentos aptos para el consumo que, de otro modo, podrían desperdiciarse, transformamos excedentes en oportunidades y contribuimos a mejorar la seguridad alimentaria de millones de personas.
Nuestro impacto en Argentina: mucho más que alimentos
En nuestro país, los 19 Bancos de Alimentos trabajan junto a empresas, productores, organizaciones sociales y miles de voluntarios para recuperar, clasificar y distribuir alimentos a comunidades que los necesitan.
Durante 2025, nuestra red alcanzó resultados que reflejan la dimensión de este compromiso:
- Más de 21 millones de kilos de alimentos distribuidos.
- Más de 63 millones de platos de comida equivalentes.
- Cerca de 1 millón de personas alcanzadas, de las cuales el 68% son niñas, niños y adolescentes.
- 64% de los alimentos entregados fueron de alto valor nutricional, contribuyendo a una alimentación más variada y equilibrada.
Estos números representan mucho más que alimentos distribuidos: son oportunidades para mejorar la calidad de vida de miles de familias y acompañar el crecimiento y desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Nutrir también es educar
En Bancos de Alimentos Argentina sabemos que no alcanza únicamente con garantizar el acceso a los alimentos: también es fundamental promover una alimentación saludable y brindar herramientas para aprovechar mejor los recursos disponibles.
Por eso, complementamos la entrega de alimentos con programas de educación nutricional, talleres de cocina saludable y actividades de formación dirigidas a referentes de organizaciones sociales, familias y comunidades.
Estas iniciativas promueven hábitos alimentarios saludables, el aprovechamiento integral de frutas, verduras, legumbres y otros alimentos nutritivos, y la preparación de comidas variadas, accesibles y equilibradas.
De esta manera, buscamos que cada alimento recuperado no solo llegue a quienes más lo necesitan, sino que también contribuya a mejorar su nutrición y bienestar.
Una red global que alimenta personas y cuida el planeta
Como miembros certificados de The Global FoodBanking Network (GFN), formamos parte de un movimiento internacional que trabaja para reducir el hambre y la pérdida y desperdicio de alimentos.
En diferentes países, los Bancos de Alimentos conectan los excedentes de la cadena de producción y comercialización con organizaciones que acompañan a comunidades en situación de vulnerabilidad.
Este modelo genera un triple impacto: social, al facilitar el acceso a alimentos; ambiental, al evitar el desperdicio de recursos naturales y las emisiones asociadas; y económico, al aprovechar alimentos que ya fueron producidos y fortalecer el trabajo de las organizaciones sociales.
Alimentar el presente, transformar el futuro
El Día Mundial de la Alimentación nos recuerda que el acceso a una alimentación adecuada es un derecho y una responsabilidad compartida.
Desde Bancos de Alimentos Argentina seguimos trabajando para fortalecer nuestra red federal, construir alianzas estratégicas y promover iniciativas que permitan que cada vez más personas accedan a alimentos de calidad.
Porque nuestro compromiso no es solo que más alimentos lleguen a más personas, sino que esos alimentos contribuyan a una mejor nutrición y a un futuro con más oportunidades.
Sigamos trabajando juntos por un país sin hambre.