El programa impulsado por Bancos de Alimentos ARGENTINA (BAA) y Alimentando el Mañana (AEM) continúa ampliando su alcance territorial y acompañando a organizaciones sociales para transformar los alimentos vegetales recuperados en comidas nutritivas, sabrosas y accesibles. Con ocho Bancos de Alimentos participantes y más de 2 millones de raciones cocinadas en las organizaciones, la iniciativa fortalece capacidades, reduce el desperdicio y genera nuevas oportunidades para las comunidades.
Aprovechar mejor los alimentos es también una forma de ampliar las oportunidades de acceso a una alimentación adecuada. Con esta premisa, la alianza estratégica entre BAA y AEM, continúa creciendo y consolidando su trabajo junto a los Bancos de Alimentos y las organizaciones sociales de distintos puntos del país.
Durante el período 2024-2026, la iniciativa acompañó la implementación de menús 100% vegetales a través de capacitaciones en cocina basada en plantas, el desarrollo de recetas adaptadas a los ingredientes disponibles y el seguimiento personalizado de las instituciones participantes. El objetivo es que las organizaciones puedan aprovechar integralmente los alimentos que reciben, especialmente frutas, verduras, frutos secos, legumbres, semillas y cereales, y transformarlos en preparaciones nutritivas, completas y sabrosas para las personas que acompañan.
De esta manera, el programa busca fortalecer el aprovechamiento de los alimentos recuperados, reducir el desperdicio y ampliar las posibilidades de uso de los recursos disponibles en cada comunidad.
Más de 2 millones de raciones y una red que sigue creciendo
Actualmente, Alimentando el Mañana desarrolla entrenamientos y capacitaciones junto a ocho Bancos de Alimentos de Bancos de Alimentos Argentina: Paraná, Río Cuarto, Goya, Mar del Plata, Valle de Uco, Santiago del Estero, Santa Fe y Tandil.
Gracias al aprovechamiento de los alimentos vegetales distribuidos por los Bancos y a la formación brindada a las organizaciones, el programa alcanza un total estimado de 2.240.286 raciones basadas en plantas.
Este resultado refleja el potencial no solo de capacitar en nuevas recetas, sino de acompañar a las organizaciones para que aprovechen mejor lo que reciben, ofrezcan preparaciones nutritivas y sabrosas, y aumenten el recupero de alimentos con la formación y el acompañamiento de quienes los preparan diariamente en comedores y otras instituciones sociales.
“Lo que nos importa es que detrás de esta alianza hay personas que acceden a un plato de comida digno, y equipos de cocina que trabajan todos los días para hacerlo posible. Con el programa buscamos que más personas puedan incorporar proteínas vegetales de calidad, y nutrientes potencialmente críticos en la primera infancia. Acompañar a las organizaciones para que puedan aprovechar estos alimentos es también una manera concreta de contribuir a la salud y al cuidado de quienes reciben cada comida”. Alexandra Navarro Senior Lead del programa Alimentando el Mañana
El crecimiento de la iniciativa también se proyecta hacia nuevos territorios. Está prevista la incorporación del Banco de Alimentos de Tucumán, mientras que se mantienen conversaciones con otros Bancos para explorar nuevas oportunidades de trabajo conjunto.
Así, el programa continúa ampliando su alcance y fortaleciendo una red que conecta alimentos recuperados, conocimientos y capacidades locales.
Capacitar, acompañar y transformar las prácticas cotidianas
Alimentando el Mañana propone un proceso que va más allá de una capacitación puntual. Cada experiencia contempla acuerdos de trabajo, diagnósticos institucionales, formación de los equipos de cocina, desarrollo personalizado de recetas, entrega de materiales de apoyo y seguimiento de la implementación.
Las propuestas se adaptan a los alimentos que reciben las organizaciones, sus posibilidades de preparación, las preferencias de cada comunidad y las características de cada territorio.
Además, el programa promueve instancias de intercambio y evaluación para identificar dificultades, recuperar aprendizajes y fortalecer la continuidad de las prácticas incorporadas.
En este camino, el compromiso de los equipos directivos de los Bancos de Alimentos y de las organizaciones participantes resulta fundamental para que los conocimientos adquiridos puedan trasladarse a las cocinas y sostenerse en el tiempo.
“Alimentando el Mañana nos invita a mirar los alimentos recuperados desde todas sus posibilidades. No se trata solamente de capacitar en nuevas recetas, sino de acompañar a las organizaciones para que puedan aprovechar mejor lo que reciben, ofrecer preparaciones nutritivas y sabrosas, y reducir el desperdicio. Para lograrlo, es fundamental trabajar de manera conjunta, escuchar las realidades de cada territorio y sostener el acompañamiento más allá de la capacitación”. Amanda Reboratti, gerente de Fortalecimiento de Bancos de Alimentos ARGENTINA.
Experiencias locales que fortalecen el trabajo en red
El crecimiento del programa también se construye a partir de la escucha y la adaptación a las necesidades de cada organización.
En Paraná, una jornada de recuperación permitió retomar el vínculo con las instituciones, revisar los objetivos de la iniciativa y generar nuevas oportunidades de participación. Como resultado, 19 entidades se reincorporaron al proceso de entrenamiento e implementación.
En Río Cuarto, una estrategia similar permitió que 17 entidades retomaran su participación, con un seguimiento cercano para adaptar la propuesta a sus realidades.
En Goya, el trabajo comenzó con entrevistas individuales a referentes de las organizaciones para conocer sus necesidades, identificar obstáculos y reconocer oportunidades para mejorar el aprovechamiento de los alimentos vegetales.
Por su parte, en Tandil y Santa Fe, las organizaciones seleccionadas ya realizaron su primer entrenamiento. En Santa Fe, la experiencia contó con la participación de personas del Centro de Día Sabona, en una jornada inclusiva y participativa que recibió una devolución favorable del equipo directivo del Banco.
Estas experiencias muestran que cada territorio tiene desafíos propios y que el trabajo articulado permite construir respuestas más adecuadas, fortalecer los vínculos y ampliar las posibilidades de implementación.
Una nueva etapa: llegar también a los hogares
Como parte de su evolución, Alimentando el Mañana está desarrollando una experiencia piloto junto al Banco de Alimentos de Mar del Plata para acompañar a familias que reciben alimentos mediante bolsones o módulos alimentarios.
En estos casos, la preparación ocurre principalmente en los hogares, por lo que resulta importante brindar herramientas prácticas para aprovechar los ingredientes disponibles, especialmente verduras, legumbres y otros alimentos de origen vegetal.
La propuesta contempla un desafío de 12 semanas para que las familias participantes incorporen progresivamente al menos una preparación basada en plantas por semana, utilizando preferentemente los alimentos recibidos.
Para facilitar el proceso, se prevén capacitaciones para referentes, recetas adaptables, materiales audiovisuales, orientaciones de cocina y conservación, acompañamiento a través de grupos de WhatsApp y herramientas para registrar los avances.
Esta modalidad busca ampliar el alcance del programa más allá de los comedores y generar aprendizajes que, una vez evaluados, puedan orientar futuras experiencias en otros territorios.
Alimentar el presente, transformar el futuro