Bancos de Alimentos ARGENTINA realizó el segundo Conversatorio “Por un País sin Hambre”, un encuentro que reunió a representantes de organizaciones sociales, empresas y distintos sectores para compartir experiencias y debatir soluciones frente al hambre y el desperdicio de alimentos.
El 23 de septiembre, Bancos de Alimentos ARGENTINA llevó adelante una nueva edición del Conversatorio “Por un País sin Hambre”, un espacio de diálogo que busca poner en común experiencias, desafíos y oportunidades para avanzar hacia una Argentina con mayor seguridad alimentaria y menos desperdicio de alimentos.
La jornada reunió a distintos actores comprometidos con esta problemática y tuvo como eje una pregunta central: ¿qué necesitamos cambiar para que las experiencias que generan impacto puedan crecer y llegar a más personas?
La magnitud del desafío exige avanzar con urgencia. En Argentina se estima que cada año se pierden o desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos. Frente a ese enorme volumen, los Bancos de Alimentos recuperamos actualmente apenas cerca del 1%, mientras alrededor de 10 y 15 millones de personas atraviesan situaciones de inseguridad alimentaria .
Estos datos ponen en evidencia una paradoja que no podemos naturalizar: mientras millones de toneladas de alimentos se pierden o desperdician, millones de personas enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Ampliar el recupero de alimentos representa, por lo tanto, una enorme oportunidad para generar impacto social y ambiental.
Una problemática que requiere respuestas colectivas
El encuentro permitió poner sobre la mesa algunos de los principales desafíos que atraviesan hoy la lucha contra el hambre y el desperdicio de alimentos.
A través de una dinámica participativa, los asistentes identificaron distintos aspectos que requieren atención y trabajo conjunto: avanzar hacia un sistema integral —normativo, jurídico e impositivo— que favorezca y facilite la donación de alimentos, generar mayores incentivos para su recupero, mejorar la logística, profundizar la articulación entre sectores y aumentar la concientización sobre la problemática.
El intercambio dejó una conclusión clara: frente a desafíos complejos y multidimensionales, la articulación entre los distintos actores de la sociedad resulta indispensable para generar soluciones sostenibles y de mayor escala.
Experiencias que muestran que es posible
Durante el conversatorio se compartieron iniciativas que reflejan el impacto que puede lograrse cuando diferentes organizaciones trabajan de manera articulada.
Entre ellas, se presentó la experiencia de Bancos de Alimentos ARGENTINA junto a UNICEF, una alianza que trabaja para mejorar el acceso a desayunos saludables para niñas y niños y que demuestra cómo la cooperación entre organizaciones puede convertirse en acciones concretas en territorio.
También se compartieron experiencias del sector privado vinculadas con el recupero y el aprovechamiento de alimentos, poniendo en valor el rol que tienen las empresas en la construcción de soluciones frente al hambre y el desperdicio.
Una mirada internacional para pensar cómo escalar
El conversatorio contó con la participación de José Miguel Rojas Vértiz Bermúdez, Director del Banco de Alimentos Puebla, de México, quien aportó una mirada internacional sobre el trabajo de los Bancos de Alimentos y los desafíos que implica llevar las experiencias exitosas a una mayor escala.
Su participación permitió conocer aprendizajes de México y abrir nuevas preguntas sobre cómo fortalecer los modelos de trabajo, generar alianzas y multiplicar el impacto.
Compartir experiencias también es una forma de construir soluciones: conocer qué funciona en otros contextos permite identificar oportunidades, adaptar herramientas y pensar nuevas estrategias para responder a una problemática que trasciende fronteras.
De las experiencias a la escala
Uno de los principales mensajes que dejó el encuentro fue que existen experiencias que funcionan y alianzas que generan resultados. El próximo desafío es lograr que puedan crecer, replicarse y sostenerse.
Para eso, es necesario seguir fortaleciendo el vínculo entre empresas, organizaciones sociales, organismos públicos y la sociedad civil; construir las condiciones normativas, jurídicas e impositivas que permitan que donar alimentos sea cada vez más simple y viable; y generar herramientas que permitan ampliar significativamente la capacidad de recupero.
En este camino, los Bancos de Alimentos cumplen un rol fundamental, recuperando alimentos aptos para el consumo que, de otro modo, podrían desperdiciarse y acercándolos a organizaciones sociales que trabajan con personas que necesitan asistencia alimentaria.
El desafío ahora es escalar: lograr que una proporción mucho mayor de los alimentos que hoy se pierden o desperdician pueda transformarse en alimento para quienes más lo necesitan.
Que las conversaciones se conviertan en acción
El segundo Conversatorio “Por un País sin Hambre” reafirmó la importancia de generar espacios donde diferentes voces puedan encontrarse, compartir aprendizajes y construir propuestas.Porque hablar de hambre y desperdicio de alimentos también es hablar de oportunidades: de los alimentos que pueden recuperarse, de las alianzas que pueden construirse y de las soluciones que pueden escalar.
Desde Bancos de Alimentos ARGENTINA continuamos impulsando estos espacios convencidos de que ningún actor puede enfrentar solo una problemática de esta magnitud.El desafío es enorme. Pero también lo es la oportunidad de transformar experiencias en soluciones, alianzas en impacto y conversaciones en acción.
Por una Argentina sin hambre y sin desperdicio.